En 2016 La ciudad de Huelva representó un principio extraño para mí.

Fui a parar a ese rincón entre Doñana y las minas de Rio Tinto por cuestiones universitarias. Llevaba más de un año trabajando para poder realizar un máster en “depósitos minerales y exploración geológica”, y por fin había podido dar el gran paso.

Un máster de un año me enseñó muchas cosas (de geología) y sobretodo lo lento y agradable que pasa el tiempo en las tierras del sur. También aprendí sobre el calor abrasador de Córdoba bajo la atenta mirada de  la mezquita-catedral, descubrí las calles doradas de Sevilla, vigiladas por la Giralda y el Giraldillo. Ese año me enseñó a perderme en bicicleta por las marismas de Huelva y admirar el rosado de los flamencos, descubrí especies de árboles exóticos en la ciudad de Cádiz, traídos en tiempos de conquistadores. Memoricé la paleta de colores marcianos de la provincia minera de Río Tinto y admiré la “fortaleza roja” desde un mirador en Granada…En fin, recuerdos de un año en el que nació una espina en mi interior, la de encontrar mi estilo de dibujo.

Siempre he dibujado, desde que tengo memoria virtual. Pero como todos, un lápiz y un borrador eran mis bases iniciales para evocar mi imaginación, mi estilo no era realista, pero lo era,  no era manga, pero lo era, no era chibi, pero lo era. En Fin, solía dibujar personajes y bestias, pero más personas que otra cosas…en aquellos momentos escribía una novela y mis dibujos eran monotemáticos acerca de esta. Poco a poco me di cuenta de algo, si quería que el mundo conociera mis dibujos…tendría que hacer algo diferente, y algo que no me supusiera un gasto de energía – y tiempo- enorme. 

Siempre me habían encantado los contrastes altos, y hacer fotografías o escanear dibujos a color y hacer una postproducción -que no implicara pérdidas- era engorroso. No era la primera vez que utilizaba la tinta china para dibujar, pero nunca con tanta devoción. De este modo, va naciendo un prototipo de Nekrocosmos, gracias a mi manía por los fondos homogéneos y de altos contrastes – porque no hay nada con más contraste que el negro- y demás por un intento de simplicidad tremendo, y  de trasladar emociones simples con un concepto.

El primer nekrocomos fue “Memento Mori” o en nuestra lengua: recuerda de morirás. Después fueron llegando otros, y otros más, y así fue como comenzó mi adicción al negro macabro de la tinta china, así sin diluir.  Y así también fue como la ciudad que vio nacer el Nekrocosmos acogió mi primera expo. Fue algo humilde en un local de comidas, expuse los primeros vestigios de ese universo oscuro y primigenio. Desde entonces han ocurrido muchas cosas y he ido aprendiendo con cada dibujo y con cada ilustración.

«Heart erosion»

“Paisajes de la mente” expone 7 ventanas a conceptos de la mente, a sentimientos y sensaciones que se encuentran en recónditos lugares de nuestros pensamientos. También enseña d una manera retrospectiva la evolución de mi técnica de dibujo.

Obras expuestas: Gea, Underworld, Memento mori, Plague, Heart erosion, Garnet power y Pirite-man
Exposiciones, Noticias

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