Desde que publicamos el libro de “Los Volkis” el equipo de volcalumpas no ha parado, y es que cuando nos embarcamos en esta aventura, no sabíamos lo lejos que íbamos a llegar y lo largo que a veces se iba a hacer el camino.

Desde que nos concedieron la ayuda de la Fundación General CSIC en 2020-21, hemos trabajado fuertemente para completar una aventura que estuviera a la altura de los más pequeñxs (porque ya sabéis que son súper exigentes). En serie de posts, he reunido las energías suficientes para recordar cómo comenzó el proyecto y cuáles fueron las primeras ideas para crear el mundo volcánico de los Volkis.

Correcciones de la página de productos volcánicos

Primer paso: una idea y un equipo.

Recuerdo entrar al despacho de Adelina Geyer una tarde del 2019. Yo trabajaba en el instituto de Geociencias de Barcelona en mi primer trabajo como geóloga. Principalmente me dedicaba a clasificar y guardar muestras de la Antártida para Adelina, así que cuando me dijo:

—Igual te propongo un proyecto para dibujar un libro de volcanes para niñxs

 Yo respondí

—Guai (el entusiasmo no es mi principal fuerte).

Esa fue la primera noticia que tuve sobre la idea que venía formándose en las cabezas de Meri y Adelina durante mucho tiempo. Lo que no sabíamos era que así fue como empezarían a forjarse lo que iban a ser los Volkis.

Durante algunos días sueltos íbamos sacando ideas, pensando en contenido para el libro, y algunos títulos posibles (como “Hora de Volcanes”). Recibí el primer Draft de Adelina y Meri, dónde habían imaginado como podía repartirse el contenido del libro y como podía estar dibujado. La idea siempre fue que hubiera dos partes de información, un texto pequeño para lxs más peques y un texto más extenso para lxs más mayores. Poco a poco se fue edificando la idea y reunimos a un equipo de maleantes volcánicos con los que íbamos a crear los Volkis.  Adelina Geyer  a Meritxell Aulinas siempre fueron las “madres volcánicas” del proyecto, Olaya Dorado y a Joaquin Hopfenblatt se encargarían de los textos y yo, de construir todo el universo dibujándolo.

Esquema con las ideas que queríamos poner en cada página
Bocetos para página «cómo es un volcán por dentro»

SEGUNDO PASO: PEDIR DINERO

Los siguientes meses la idea seguía flotando por ahí, pero necesitábamos dinero para construirla. Yo ya no tenía contrato, es decir, mi trabajo como geóloga se había terminado y en esos momentos estaba en otro proyecto de divulgación con Adelina (ya estábamos maquinando otra vez). La idea de los Volkis comenzó a hacerse más grande cuando me pidieron que redactara una propuesta de proyecto para pedirle dinero a la FECYT, yo no tenía muchas esperanzas, era la primera vez que redactaba un proyecto. Cual fue nuestra sorpresa al ver que aceptaron nuestra idea y teníamos financiación para dibujar los Volkis (no os penséis que nos dieron una millonada, era una ayuda discretita, si me pusiera a contar lo que han costado los Volkis, me caería patrás).

Una vez sabiendo que teníamos el dinero para dibujar, comenzó todo DE VERDAD, ya estábamos en el ajo, en el ajo de los Volkis. Quedaba lo más difícil.

TERCER PASO: ¡COMENZAR!

Y ahora…ya tenemos dinero, pero… ¿por dónde comenzamos? Este fue un momento difícil, tocaba tomar decisiones creativas, artísticas, científicas… Me tocaba traducir todo lo que Meri y Adelina habían imaginado en sus cabezas, la verdad es que no fue muy difícil… parece ser que tenemos las cabezas igual de amuebladas. A partir de sus bocetos, comencé a hacer varios drafts y maquetas imaginándome cómo íbamos a meter toda la información. Aunque al final ha sido un poco diferente, creo que la esencia inicial de esos primeros bocetos se mantuvo bastante.

Mi boceto de página a partir del que me habían pasado Meri y Adelina. Necesitábamos saber cantidad de texto y lugares donde este iba a colocarse en la página.

Me puse a trabajar en los primeros bocetos básicos con el contenido que ellas habían preparado. Empecé a mirar referencias y a comprarme libros de volcanes para saber “qué podíamos hacer” y “qué errores no teníamos que repetir”. Pensad que, a estas alturas, nuestra ambición más grande era dejar de perpetuar los errores sistemáticos de nomenclaturas antiguas o desfasadas que seguían usándose en la literatura infantil en cuanto a volcanes se refería.

Primer montaje con texto que habían preparado Olaya y algunos dibujos que yo ya tenía.

Una de las cosas que más pensamos desde el principio fue el formato y aunque ahora parece muy claro, estuvimos barajando varias cosas, como el DIN-A4 vertical o el cuadrado. Pensamos siempre en un formato que se pudiera imprimir desde casa, ya que los Volkis iban a ser un material que se iba a poder descargar de manera gratuita, por eso desestimamos cualquier medida que no cupiera en una impresora estándar.

Esquema editorial de como iban a ir montadas las páginas internas y su orden

Una vez decidido (más o menos) el orden interno del libro, nos pusimos manos a la obra. Por un lado, el equipo de redacción (Adelina, Meri, Olaya y Joa) y por otro todo el equipo de dibujo (Nia).  Pero…un ¡MOMENTO! Aquí falta un paso muy importante… ¿DÓNDE ESTÁN LOS VOLKIS? ¿en qué momento nacen? Bueno, creo que eso podréis descubrirlo en el siguiente capítulo, en el que compartiré los primeros bocetos y versiones de algunos de ellos.

¡NOS VEMOS!

Recuerda que puedes descargar el libro de los Volkis en su página WEB


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